¿Gafas o lentes de contacto?

¡Muy buenas a todos! Hoy os traigo el primer post de una saga fresca por si tenéis alguna duda sobre cuando usar gafas y cuando lentes de contacto, es decir, lentillas.

Primero quiero destacar que el post lo enfocaré en base a mi experiencia y bajo mis características personales. A partir de aquí cada uno, bajo sus criterios, podrá tomar las decisiones o hacerse nuevas ideas que crea convenientes.

En otros post sucesivos  contaré el proceso que tuve hasta llegar al día de hoy.

 Dicho esto, ¡vamos allá!

Yo soy lo que vulgarmente se llama una cuatro ojos en toda regla, aunque con el paso de los años ha ido en aumento hasta necesitar siempre sí o sí las gafas graduadas, porque sino no puedo hacer ni las cosas básicas ya que no veo tres en un burro.

Sin graduar, no es que sea ver borroso la palabra adecuada, simplemente veo desenfocado pero a lo bestia. Como cuando se os desenfoca el móvil o la cámara y no veis nada, solo un remolino de colores sin forma, mezclados, así es mi vista normal.

Las lentillas son muy cómodas porque no tienes que aguantar “el peso” ni las rozaduras de la montura de las gafas, pero hay momentos en los que las lentillas se vuelven molestas y necesito ponerme las gafas.

Por ejemplo, si una noche no he dormido bien ponerme las lentillas al día siguiente por la mañana hace que me escueza un poquito durante un rato, y luego me pase todo el día notándome las lentillas, como si tuviese arenilla en los ojos. Deseo llegar a casa para quitármelas y ponerme las gafas, ¡ufff, un verdadero alivio!

        Los fines de semana me apetece levantarme y no ponerme las lentillas enseguida. Me gusta la sensación de estar por casa con las gafas puestas hasta que noto ya que los ojos me piden las lentillas, ya que estos tienen que trabajar un poco más con las gafas. Además no están acostumbrados a estar “al aire” porque normalmente tiene la lentilla encima que les protege.

En otras ocasiones, si he estado mucho tiempo mirando la pantalla de ordenador o leyendo mucho me noto los ojos cansados, y las lentillas me empiezan a molestar. En ese momento me las quito para que descansen y me pongo las gafas.

Y por último, si en general he tenido un día intenso y llega la hora de cenar y me noto cansada de más los ojos notan el cansancio también, así que vuelvo a hacer el cambio.

Normalmente aguanto bastantes horas con las lentillas puestas, ya que para mí son más cómodas que las gafas, pero también es cierto que los ojos de vez en cuando me piden descanso.

Como veis decidir en qué instante uno quiere gafas o lentillas depende del momento, del aguante y de uno mismo.

Y hasta aquí señores la primera entrega de gafas vs lentillas.

Espero que os haya gustado.

                                ¡Hasta la próxima!

2 comentarios en “¿Gafas o lentes de contacto?

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