¿Por qué se abandona el método Konmari?

Con el auge de las redes sociales cada vez son más las personas que muestran sus dotes en varias facetas. Dependiendo de qué red social se trate destacan más de un tipo u otro.

En este post me quiero centrar sobre todo en Pinterest e Instagram porque llevo viendo desde hace algunos años que el tema de la decoración, la organización y el orden sean hecho un hueco bastante grande y que cada vez va teniendo más adeptos.

Fotos preciosas, con buen enfoque, excelente encuadre, minimalista con los objetos en su justa medida y en su lugar adecuado. Vamos, que dan ganas de trasladarte a la foto y relajarte leyendo un libro, o tumbarte y olvidarte de las horas.

     Lo que ocurre es que este tema ha ido más allá. En la apariencia  todo está muy bien ordenado, sin nada en medio, pero ¿y los cajones y/o armarios? ¿Estarán a rebosar que casi no se pueden ni cerrar? En este paso entra en acción una gurú del orden que está pegando fuerte en los últimos meses: Marie Kondo.

Os daré mi opinión

    Yo ya la conocía desde hacía bastante tiempo, a través de gente en youtube que comenzó a hacer lo mismo que ella y a hacer sus propios tutoriales, pero ha sido a raíz de hacer un programa sobre su método a la hora de ordenar, y estrenarlo en la plataforma Netflix, cuando ha tenido la ocasión de llegar a muchísima más gente.

¿A quién no le gusta estar en su casa con todo en su sitio y muy ordenado? La verdad es que cuando consigues poner cada cosa en su lugar sientes hasta magia en el cuerpo, pero da mucha pereza ponerse a ello, ¿verdad? Y si tienes niños pequeños, ya ni te cuento lo que cuesta. Además, ¿por cuánto tiempo se consigue mantener ese orden?

Vamos a conocer un poco a esta chica

     Marie Kondo es una chica japonesa nacida en Tokio (Japón), y tiene ahora mismo treinta y cuatro años. Está casada desde 2014 (es decir, a los treinta años) y el mismo año de su boda, ella y su marido se mudaron a Los Ángeles. Al año siguiente, en 2015 (con treinta y uno) tuvo su primera hija, y justo un año después, la segunda, (en trece meses tuvo a las dos). Aunque ella ya era una súper influencer, entrando en la lista de TIME de las 100 personas más influyentes, ¡ojo! Como la única mujer japonesa.

¿Por qué hago hincapié en las edades? Porque el método nació antes de ser madre. Que sí, que la chica ya tenía la manía del orden desde bien pequeñita, pero os aseguro que con dos hijos o más ese método no lo saca tan ricamente a público.

    Veréis. El método consiste en:

  1. Tirar todo lo que no te sirve, y que en un año no le has hecho caso. Es decir, si en un año no te has dado cuenta de que o tenías, es porque no te ha hecho falta. Yo apuntaría, depende de qué cosas.
  2. Te deshaces de lo que ya no te sirve. ¿Y dónde lo metes? La mayoría de tutoriales que he visto lo meten en bolsas de plástico, que es lo más sencillo y de lo que más hay a mano. Vale. Este método ya no mira por el medio ambiente.
  3. El método requiere dedicarle tiempo. Y es aquí donde veo el fracaso.

 

    ¿Por qué hay que dedicarle mucho tiempo?

    La primera vez que aplicas el método está claro que te va a llevar tiempo. Y es cierto que depende de los lugares a ordenar luego no necesitan tanto mantenimiento, como pueden ser las estanterías de libros, o ciertos cajones, dependiendo de lo que se guarde en su interior.

    ¿Dónde está el meollo del asunto? EN LOS ARMARIOS, y lo escribo así, en mayúscula. Os explico.

    La ropa guardada con el método Konmari, que es así cómo lo llama, es una pasada, sí, la ropa está súper ordenada y la tienes toda a la vista. La primera vez que te pones a ordenarla es obvio que te va a llevar tiempo, porque entre que sacas toda la ropa y clasificas en lo que te sirve y lo que no ya se te han ido varios números del reloj. Después hay que doblarla como ella dice, normalmente hay que doblarla tres veces y luego comprobar que se sostiene en equilibrio. Pincha aquí para ver un ejemplo.

Para la primera vez, está bien, pero si cada vez que tengo que ponerme a doblar la ropa tengo que hacerlo en tres veces ya mi tiempo me aprieta.

Yo creo que este método es exitoso de mayor a menor dependiendo del número de hijos que se tenga (menos hijos, más éxito tiene el método), más que nada porque el tiempo.  Cuantos más hijos tengas, el tiempo se vuelve un tesoro efímero. Y si además trabajas, da igual fuera o dentro de casa,  ya ni te cuento lo que cuesta sacar tiempo para los quehaceres invisibles de la casa.

¿Crees que una persona, que trabaja fuera de casa y con un hijo (fíjate que no digo ni dos), va a recoger la colada, entretenerse en doblar tres veces la ropa y ordenarla pieza por pieza en el cajón?

Y cuando entre semana, tenga que sacar la ropa del cajón con las prisas del día a día, ¿se va a entretener en reorganizar el cajón porque sin querer al sacar una muda ha desdoblado otra?

    Permitidme opinar que yo, no lo veo factible.

    También depende de la tenacidad que se tenga, de lo que le des más importancia, si valoras tu tiempo y si merece la pena gastarlo tanto en esas tareas. Yo prefiero gastar lo justo. Porque yo me pregunto:

    ¿Hasta cuánto estás dispuesto a ser esclavo de las tareas del hogar?

Hasta la próxima 😉

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