¿Se ha desinflado «El código Da Vinci»?

Hola, ¿qué tal?  Hoy os traigo un post de opinión.

Corría el año 2003 (ahora estamos en el 2020) y llevaba como un par de años en la universidad, más o menos. Recuerdo a una amiga hablar sobre un libro que estaba leyendo y estaba realmente flipada. Comenzó a despotricar en contra de la iglesia, que habíamos sido engañados, que la iglesia era una mentirosa y que ese libro iba a revolucionar nuestras creencias.

Yo la miré estupefacta, porque para empezar, cómo podía creer tan a la ligera y tan arraigadamente unos argumentos que venían de un ¿best seller?

En mi opinión para que haya un cambio de paradigma los argumentos tienen que ser de mucho peso. Esto no te lo da un libro comprado en una librería, y menos una película basada en el libro.

Estoy hablando de “El código Da Vinci”. Sí, ese libro/película que prometía meter a la iglesia bajo tierra y desmoronarla hasta su desaparición.

Yo, no he leído el libro, sólo he visto la película, y soy consciente de que no habrán contado todo lo que sale en el libro, ni con la misma intensidad. Soy consciente de que la película la habrán hecho lo más hollywoodiense posible para que sea taquillera y tenga muchas ventas.  Pero también os digo que la materia prima es lo que es, y no deja de ser una novela de búsqueda del tesoro con carácter religioso basándose en unos evangelios apócrifos (que significa que no son los oficiales).

Cuando se escribieron los evangelios “todo el mundo se puso a escribir” después de la muerte de Jesucristo. Mateo, Lucas, Marcos y Juan fueron unos de ellos. Pero también fueron Felipe, Tomás, Bartolomé, Andrés (hermano de Simón Pedro), Judas Iscariote, Simón el Zelote, Jacobo hijo de Zelebedeo, etc, etc.

Después de comparar mucho la iglesia decidió que oficiales sólo iban a ser los evangelios de Mateo, Lucas, Marcos y Juan, evangelios canónicos que se llaman. ¿Por qué? Porque los cuatro contaban lo mismo sin irse por las ramas.

¿Te fiarías más de una historia contada por varias personas que coinciden en sus argumentos? O ¿de una historia que se parece en parte pero que se van muy por las nubes y que ninguno coincide más allá de lo dicho por Mateo, Lucas, Marcos y Juan? Yo me quedo con la primera opción, señores, para todo en la vida, no sólo en la religión.

¿Qué pasa entonces con este libro/película?

El autor Dan Brown ha hecho un libro de súper ventas contando una interesante historia de caza tesoros, el Santo Grial, que ya en su momento Indiana Jones lo tuvo en sus manos, pero que de paso se basa en los evangelios apócrifos (los no oficiales, la segunda opción de la que os hablaba en el párrafo anterior). Estos evangelios apócrifos dan mucho juego porque hay un montón de argumentos a los que no estamos acostumbrados a escuchar. Es por eso que creo que mucha gente flipó con esta historia (que el autor ha ido alargando en varias sagas).

De todas maneras hay una cosa que me ha llamado la atención. ¿Sabéis que uno de los argumentos empieza por el cuadro de la última cena que pintó Leonardo DaVinci?

¿Pero este hombre estaba allí? En las lecturas , apócrifas o canónicas, ¿hay detalles de las ropas como si fuese un libro de novela romántica?  Ahí lo dejo 😉

Consejo: tened criterio a la hora de recibir información.

Espero que os haya gustado, y si no habrá que esperar al siguiente post 🙂

Bye

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