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Las mascarillas y las caras pequeñas. Solución.

¡Hola a todos! Por fin me siento a escribir.

Hoy os traigo un pequeño truco para las mascarillas. Ahora que se han vuelto obligatorias no a todo el mundo le vienen bien, y es un engorro porque se te meten por los ojos, o se resbala dejando libre la nariz, y claro, la paranoia crece.

No toda la gente tiene la misma medida en la cara. Así que, los que tenemos la cara pequeña (sí, me incluyo en ese grupo), y los niños lo pasamos un poco mal.

Es cierto que se pueden hacer a medida, más pequeñas pero si no tienes dónde lo más normal es ir a una farmacia o al supermercado y comprar las de talla estándar.

Sé que hay varios trucos por la red para hacerlas más pequeñas como por ejemplo, hacer un nudo en las gomas lo más cerca posible de la tela, pero las orejas también se resientes y el nudo se clava en la cara y pica al rato de llevarla, y no es plan rascarse, ¿verdad?

Yo lo he solucionado simplemente con una grapadora. Yo creo que tenemos prácticamente todos una en casa. Dobláis un poco la tela por el centro y grapáis por los lados. Os dejo unas fotos de referencia para que lo comprendáis mejor.

Como podéis observar, desaparecen los huecos que quedan a los lados. Os aseguro que se cierra requetebien y se ajusta perfectamente. No se les mueve a los niños.

Con esto y un bizcocho, no vemos a la próxima.

Bye 😉

¿Más tiempo en cuarentena? Falso

¡Muy buenas a todos! He vuelto.

Hoy os hablaré del engaño que supone el estar en cuarentena y la cantidad de tiempo que pensabas que tenías para hacer las cosas.

Cuando se nos dijo que teníamos que estar confinados en casa para que no se colapsara el sistema sanitario, se nos vino a la cabeza la idea de “Oh, voy a tener todo el tiempo del mundo para hacer cosas”, ¿verdad que sí?

¿Cuál ha sido el verdadero resultado? Días improductivos y más frustración que antes por no haber llegado a los objetivos o metas propuestos.

Cuando supimos que no teníamos que salir a la calle hacia el trabajo, hacia el colegio o a hacer recados vimos de repente que nuestro recipiente del tiempo se llenaba a rebosar. De pronto nos dimos cuenta de que ahorraríamos mucho tiempo en cosas que solemos saber que se nos va el tiempo, como es el caso de los desplazamientos hacia lugares de trabajo o estudio.

Pero, ¿Qué ha ocurrido en realidad?

Los trabajos y los estudios se han convertido en una continua gotera de videollamadas que lo único que hacen es interrumpir el buen ritmo de trabajo que se consigue al estar sin desplazamientos. No digo que esté en contra de esas videollamadas, que son necesarias para coordinarse y dar clase, pero hay veces que se hacen demasiadas y sin sentido.

El resultado es que no tienes tanto tiempo como creías para hacer las cosas. Y te preguntas, si ahora estoy 24 horas en casa, ¿por qué no soy tan productivo como pensaba? A los hechos me remito.

Después hay otro peligro. El no respetar el horario laboral. Es peligroso no cortar, pues al estar en casa se tiende a alargar la jornada de trabajo y terminas más desquiciado que un mono pelado.

Lo más aconsejable es ponerse horarios, tanto para el trabajo como para el ocio, y cumplirlo. Veréis cuántas cosas sois capaces de hacer.

Contadme.

¡Hasta la próxima!

3 maneras fáciles de hacerse una pizarra blanca

¡Muy buenas a todos!

Hoy os traigo un post muy, muy práctico.

Resulta que por las circunstancias de confinamiento por el covid-19 los padres nos hemos visto obligados a ser “profesores” en casa, y hay que ingeniárselas como sea.  Para poder hacer algunas explicaciones necesitas dibujar o escribir, y la situación no está como para malgastar ni materiales ni dinero. Además, con todo este lío del virus las entregas a domicilio si compras online tardan muchos días, por problemas en las empresas de reparto y los ERTES de algunas empresas.

Así que con 3 materiales uno se las arregla para seguir adelante.

Pizarra blanca (primera forma)

 Con materiales que sueles tener en casa podemos tener una pizarra blanca de manera muy sencilla. Tan sólo necesitas:

– Un rotulador para pizarra blanca (esto es lo único que habría que comprar online sino tienes por casa).

– Un folio blanco.

– Una funda archivadora de plástico.

El procedimiento es muy sencillo. Sólo tienes que introducir el folio blanco dentro de la funda archivadora de plástico y… ¡voila! Ya puedes escribir/dibujar con el rotulador encima del plástico.

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Para borrar puedes usar un trapo simplemente, o humedecerlo un poco con alcohol del botiquín.

El único inconveniente que le veo, pero que no es para tanto, es que se puede mover un poco el plástico a la hora de escribir.

Pizarra blanca (segunda forma)

Otra manera de obtener una pizarra blanca es con:

– Un folio blanco

– Una funda plastificadora

– Un rotulador de pizarra blanca

Si no tienes plastificadora en casa puedes ir a una papelería a que te plastifiquen un folio blanco.

Una vez tienes el folio plastificado ya tienes tu pizarra lista para usar. Y el procedimiento de borrado es el mismo, un poquito de alcohol del botiquín.

Pizarra blanca (tercera forma)

Esta pizarra es la más a mano y económica. Pues sólo necesitas:

Rotulador de pizarra blanca.

Azulejos de cocina y/o baño.

Sí, sí. Como leéis. Se pueden pintar en los azulejos de la cocina o el baño (si son blancos mejor) con el rotulador de pizarra. Y luego se borra tranquilamente con el trapo húmedo en alcohol del botiquín. Además la “pizarra” es más grande, je, je, je.

Espero que os hayan gustado las ideas.

Os “veo” pronto 😉

Ver series de tu niñez en la madurez. ¿Qué ocurre?

¡Hola de nuevo! He vuelto ✌️

Seguimos en cuarentena por la epidemia de coronavirus.

Así que, a pesar de todas las tareas online que hay que hacer, que si deberes de los niños, que si reuniones del trabajo, etc, aún encuentro un momento para poder ver alguna serie.

Y, ¿qué series estoy viendo?

La verdad es que no me he ido a por los estrenos. He ido directamente a revivir mi niñez. Sí, como habéis leído. Me he ido unas décadas más atrás y con bol de palomitas en mano me he visto varias series de antes.

¿Qué he sentido?

Aquí hay tema para largo, ja, ja, ja. Lo que sí que me he dado cuenta en general es que cuando las he vuelto a ver me sentía rara, supongo porque me habré hecho mayor y las situaciones ya no me afectan igual, entonces se me quedaban un poco cortas de emoción.

Es extraño, me siguen gustando pero me falta ese brillo en los ojos cuando las veía. Situaciones como las que vive “Ranma 1/2”  me parecen absurdas aunque me ría igual. O por ejemplo en la “Familia crece” las comidas de cabeza que se hacía la chica protagonista, no puedo con ella, ja, ja, ja, y antes sufría con ella todo lo que le pasaba. También los tiempos han cambiado, la manera de pensar, de hacer las cosas. Supongo que se han quedado obsoletas como Heidi y Marco, aunque guste verlas.

Sólo hay una serie que me ha hecho vibrar como en aquel entonces, y es “Dragon Ball”, pero no es porque sea una súper fanática (que lo soy), es porque se han sabido adaptar a los  nuevos tiempos pero con toques de nuestra niñez. Han resucitado la franquicia y la han adaptado muy bien a estos tiempos con rasgos significativos de aquella época, entonces revivimos nuestra niñez en la etapa de madurez, y eso amigos míos, sentirlo es una pasada. Es como si la magia de tu corazón hubiera estado aletargada y te la hubieran despertado, suena cursi, pero lo siento así.

No sólo me pasa con las series de dibujos. Ahora que vuelve a estar de moda la serie “Friends” me pasa igual,  o “El príncipe de Bel-Air”, me digo madre mía que situación más absurda, pero es que antes no lo eran, eran nuestra realidad, la cual ha cambiado y vemos los sketchs un poco raros.

Espero que os haya gustado. Ya sabéis que si tenéis algún comentario o algo más que aportar no dudéis en escribir comentarios.

¡Hasta pronto! 👋

Cuarentena + niños + aburrimiento, ¿es bueno o malo?

¡Hola de nuevo! Aquí estoy otra vez.

Hoy os hablaré de un tema que, en el momento de publicarlo, será de actualidad.

Hoy en día estamos viviendo una pandemia, es decir, una enfermedad que se extiende a muchos países dejando atrás muchas personas fallecidas y con el desasosiego de no saber cómo afrontar y cortar los contagios, para poder volver a la vida normal.

Ahora mismo, estamos en régimen de cuarentena. El gobierno español ha dictaminado el estado de alarma y hemos tenido que encerrarnos todos en nuestras casas y la mayoría ha tenido que dejar sus trabajos. Otros no, dependiendo del sector, pero esto es otro tema.

A lo que iba. Estamos encerrados. Los que tenemos hijos nos hemos tenido que armar con mucha paciencia y muchos materiales y recursos para que no se aburran en casa y que estén entretenidos. Pero lo que yo me pregunto, ¿es malo el aburrimiento?

Que los niños se aburran no es nada malo. Aburrirse desarrolla la autonomía personal, el pensamiento propio, la imaginación… Si un niño se aburre y nadie le dice qué hacer, él mismo acabará dando con una forma de entretenerse. Lo malo es cuando se ponen pesados “mamá (papá), me aburro, ¿qué puedo hacer?”, y se convierte en una cantinela cada cinco minutos. Ahí ya cada uno el aguante que tenga, je, je, je.

He estado viendo por redes sociales que la gente se ha puesto como loca a hacer actividades sin parar para tenerlos entretenidos todo el día. ¡Qué estrés! Para ellos y para mí. Es como cuando comienza octubre y todos se ponen como locos a matricular a sus hijos en infinitas actividades extra escolares quejándose luego que no tienen tiempo de hacer los deberes. Este es otro tema.

De verdad, probadlo. El aburrimiento a veces viene bien, no hay por qué programarlo todo. Hacer actividades en familia está muy bien, es gratificante, pero los niños necesitan desarrollar su imaginación para poder madurar procesos, entre otras cosas.

Hasta aquí el post de hoy

Espero que os haya gustado. Si tenéis algún comentario u opinión, hacédmela saber. Siempre es bueno ver otros puntos de vista.