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Ventajas y desventajas de las gafas y lentes de contacto

¡Hola de nuevo! Vuelvo con otro suculento post sobre las gafas y las lentillas. En este caso será la primera parte de los pros y contras que he encontrado en base a mi experiencia.

Vuelvo a repetir que este post y esta información están basados en mi experiencia personal y bajo mis circunstancias.

Como ya habréis leído en el post anterior (y si no pincha aquí) mi vista necesita ayuda externa para poder enfocar y ver bien, para ello uso gafas y/o lentes de contacto.

A medida que han ido pasando los años me he dado cuenta de algunas ventajas y desventajas de cada uno, pero la balanza a favor se me declina hacia las lentillas sin duda. De todas maneras os pongo mis experiencias.

Ventajas de las gafas

  • a) Puedes ver bien, obvio.
  • b) Son geniales como complemento de moda.
  • c) Vienen muy bien como pantalla para días de viento y que no se te metan cosas dentro de los ojos.

No encuentro más, ja, ja, ja.

Desventajas de usar gafas

  • a) Respecto al tema de que son complemento de moda cabría decir que, al ser graduadas ya son caras como para estar comprándote dos o tres modelos diferentes, ni con las posibles ofertas salen rentables. Además de que en cuanto te cambie la graduación ya tienes que cambiar, al menos, los cristales.
  • b) Las rozaduras. Sin duda será lo primero que notes en cuanto las lleves más de veinte minutos puestas.
  • c) La lluvia. Los cristales se llenan de agua y no ves por dónde vas.

Desventajas de las lentillas

  • a) Suben la tensión ocular (que no es la misma que la arterial. Haré otro post sobre esto).
  • b) Si quieren molestarte te lo harán saber.
  • c) Cuando se te mete algo en el ojo, como por ejemplo una pestaña, parece que se te ha metido un elefante dentro. Esto en días de viento es horrible.

Ventajas de las lentillas

  • a) Puedes bailar bajo la lluvia y no tropezarte con el bordillo o darte contra la farola.
  • b) Puedes sudar todo lo que quieras que no tendrás roces ni en las orejas ni en la nariz.
  • c) Puedes moverte con total libertad sin tener miedo a que se te resbale la montura de las gafas.

Y hasta aquí la segunda entrega (que no la última de gafas contra lentillas)

Y vosotros, ¿qué preferís?

¡Hasta pronto!

¿Gafas o lentes de contacto?

¡Muy buenas a todos! Hoy os traigo el primer post de una saga fresca por si tenéis alguna duda sobre cuando usar gafas y cuando lentes de contacto, es decir, lentillas.

Primero quiero destacar que el post lo enfocaré en base a mi experiencia y bajo mis características personales. A partir de aquí cada uno, bajo sus criterios, podrá tomar las decisiones o hacerse nuevas ideas que crea convenientes.

En otros post sucesivos  contaré el proceso que tuve hasta llegar al día de hoy.

 Dicho esto, ¡vamos allá!

Yo soy lo que vulgarmente se llama una cuatro ojos en toda regla, aunque con el paso de los años ha ido en aumento hasta necesitar siempre sí o sí las gafas graduadas, porque sino no puedo hacer ni las cosas básicas ya que no veo tres en un burro.

Sin graduar, no es que sea ver borroso la palabra adecuada, simplemente veo desenfocado pero a lo bestia. Como cuando se os desenfoca el móvil o la cámara y no veis nada, solo un remolino de colores sin forma, mezclados, así es mi vista normal.

Las lentillas son muy cómodas porque no tienes que aguantar “el peso” ni las rozaduras de la montura de las gafas, pero hay momentos en los que las lentillas se vuelven molestas y necesito ponerme las gafas.

Por ejemplo, si una noche no he dormido bien ponerme las lentillas al día siguiente por la mañana hace que me escueza un poquito durante un rato, y luego me pase todo el día notándome las lentillas, como si tuviese arenilla en los ojos. Deseo llegar a casa para quitármelas y ponerme las gafas, ¡ufff, un verdadero alivio!

        Los fines de semana me apetece levantarme y no ponerme las lentillas enseguida. Me gusta la sensación de estar por casa con las gafas puestas hasta que noto ya que los ojos me piden las lentillas, ya que estos tienen que trabajar un poco más con las gafas. Además no están acostumbrados a estar “al aire” porque normalmente tiene la lentilla encima que les protege.

En otras ocasiones, si he estado mucho tiempo mirando la pantalla de ordenador o leyendo mucho me noto los ojos cansados, y las lentillas me empiezan a molestar. En ese momento me las quito para que descansen y me pongo las gafas.

Y por último, si en general he tenido un día intenso y llega la hora de cenar y me noto cansada de más los ojos notan el cansancio también, así que vuelvo a hacer el cambio.

Normalmente aguanto bastantes horas con las lentillas puestas, ya que para mí son más cómodas que las gafas, pero también es cierto que los ojos de vez en cuando me piden descanso.

Como veis decidir en qué instante uno quiere gafas o lentillas depende del momento, del aguante y de uno mismo.

Y hasta aquí señores la primera entrega de gafas vs lentillas.

Espero que os haya gustado.

                                ¡Hasta la próxima!